domingo, 12 de octubre de 2008

RELATOS INTERIORES

Desde tiempos remotos los seres humanos se han preguntado por el origen de la vida; que como llegamos hasta aquí, que quien nos envió, que a que hemos venimos, que por que en esta familia y no en aquella, que porque me pasa esto a mi y no lo otro y que si existe el destino, el enanque o que si eso al igual que Dios es una polémica que sigue abierta, pues aún no se sabe si este nos creó o nosotros lo creamos a él, en fin, cantidad de historias han aparecido a través del tiempo, del espacio y de esto que decidimos llamar vida, sin embargo al respecto, dicen quienes saben, (que además han sido muchos en la línea del tiempo) aquellos, viejos, sabios sacerdotes y hasta chamanes, que la vida empezó cuando un rayito de luz se iluminó, que el llanto de un niño despertó una luna que hasta entonces se creía de queso, que una bella mujer bajo del cielo con sus pechos destapados para alimentar tal criatura y que aunque a ella no se le llamo ángel, si se le llamó madre, con el pasar de los días se comprobó que ellas (porque además se fueron multiplicando con el paso del tiempo, al igual que las otras criaturas) tenía un valor superior a los ángeles y eran sus poderes sobre protectores, la posibilidad de reposar sobre su pecho y descansar por horas allí sin preocupación alguna, la angustia compartida de un problema o una dificultad y la necesidad de volver a casa pronto porque sólo allí se vive de manera cómoda, sin que nada nos perturbe, pero cuando la figura de esta mujer se vio desprotegida con una criatura en sus brazos y buscando por todo este largo camino alimento para los dos, entonces del árbol de ceibo empezó a tomar forma algo (hasta entonces desconocido) sus ramas se trasformaron en brazos, su tronco empezó a tomar forma de cuerpo sus piernas se fortalecieron y sus raíces se convirtieron en pies y salió el hombre, fuerte, protector y seguro, quien al verla sola, inocente y frágil decidió acompañarla en toda su travesía que hoy llamamos vida.
Pero ellos decidieron unirse por aquello de las similitudes encontradas, formaron algo que hoy conocemos como hogar que se compone de un hombre, una mujer y los hijos y empezaron a amaestrar algunos animales, a dominar otros y finalmente alejarse de aquellos que podían hacerles daño, todo esto sucedió en una sola noche.
Al llegar la primera mañana el sol despertó con mucho calor, pero también con angustia por que su mujer la luna había escapado de su lecho para proteger al niño, a la mujer y al hombre y este sólo al asomarse a su ventana entendió que era hora de despertar, que la vida había comenzado, y desde entonces estos dos astros se tuvieron que separar como símbolo del amor a la vida humana, y la vida siguió transcurriendo…
Hoy tiempo después esas criaturas han poblado todo el planeta, a ellos los llaman terrícolas, aprendieron a moverse en este ancho mundo, aprendieron a imitar a los peces y hoy se mueven en mares y océanos aunque no tienes escamas, aprendieron a imitar a las aves y se mueven por aire aunque no tienen alas, crearon, inventaron y sobretodo soñaron con tener poder y allí empezaron los problemas, las famosas guerras que aparecen en nuestros libros de historia, las muertes injustas de los personajes que quisieron hacer revolución con sus ideas, las masacres por las conquistas de territorio, las injusticias sociales, la cohibición del pensamiento, las cadenas del secuestro, la falta de tolerancia, el desplazamiento de campesinos a cargo de los grupos ilegales y en ocasiones hasta legales y muchos más problemas que no terminaríamos de mencionar porque la verdad con el transcurrir de la historia cada día son más las dificultades y menos las soluciones y eso que desde aquella vez que el hombre y la mujer se unieron ya ha pasado bastante tiempo y hoy hablamos de la “modernidad” y del transcurrir del siglo XXI con sus grandes avances tecnológicos y científicos para mencionar solo algunos, así que a este mundo después de mucho tiempo, en este lugar y a esta era pertenezco yo, con mil y una pregunta por resolver, también tengo una familia que se compone de una mujer que es mi ángel, de un hombre fuerte, protector y seguro que es mi superhéroe, y de tres hermanos.
Mis genes, mi destino o no se que llamaron una especial atención sobre el camino que deseaba tomar el resto de mi vida, así que me encamine en uno de los temas considerado hoy un problemas de la sociedad; la educación, eso a lo cual toda la sociedad debería acceder, ese derecho “inviolable” que aparece en la constitución política de Colombia y en los textos adornados de los magistrados, eso que aparece como un termino manoseado en las campañas políticas de turno, pero la verdad esa misma a la que pocos ciudadanos acceden, y los otros que logran acceder están predeterminados a una educación de baja calidad, aunque por supuesto también esta el grupo en menor cantidad de aquellos que consiguen ingresar a una institución de prestigio, de nombre, de buena calidad pero con costos supremamente elevados, ellos son en su gran mayoría los hijos de quienes gobiernan el país, quizás para que les enseñen algún día que la historia se repite.
Por eso quise probar suerte en una universidad donde me enseñaran como comprender esos libros que me habían puesto a leer en el colegio como castigo por llegar tarde, por saltar la tapia, y por escaparme a desayunar en la casa de un compañero en horas de descanso, los miserables, el quijote de la mancha (completo) y crimen y castigo entre otros encabezaron la lista, quizás por el volumen o tal vez por el terror de sus títulos, allí sin quererlo aprendí mi primera clase de pedagogía, no poner a leer a mis estudiantes por castigo puesto que pueden estar predispuestos a dos cosas; a que les cojan fastidio a la lectura como le sucedió al resto de mis compañeros o a que sientan compasión por la ignorancia de los perfectos de disciplina que fue mi caso, este castigo para desgracia de mis maestros predetermino mi futuro, estando en la Usco Entendí que no se podía enseñar aislado de la sociedad, que los problemas que aquejaban a media humanidad no podían ser ajenos al aula, que la importancia de la equidad económica tenia mucho que ver con los estudiantes que deseaban asistir a la escuela pero no podían por que tenían que trabajar, mantener su familia y cuidar a sus hermanos mientras sus padres intentaban sobrevivir con poco en el bolsillo producto casi de la caridad de algunas personas y entendí también que la política jugaba un papel importante y que esta no era solo lo que hacían los señores del senado, ni el presidente de turno sino que era una idea mucho mas compleja, de compromiso y responsabilidad entonces entendí también que esos vacíos no los suplía completamente la universidad y que tenía que buscarlos a parte, y fundamos con un grupo de compañeros una mesa de trabajo de literatura donde intentamos trasformar el mundo a partir de algunas lecturas, Estanislao Zuleta, Kant, Neruda, y autores hispanoamericanos entre otros conformaron nuestra biblioteca ambulante, como era de esperarse, obviamente no conseguimos cambiar el mundo como era nuestra utopía pero al menos trasformamos una partecita de nuestro interior y entendimos por primera vez que el trabajo de docentes no era fácil, que estaba poco acreditado ante la sociedad y peor aun que estaba mal remunerado, así que aun teníamos tiempo de cambiarnos de carrera de cambiar nuestro futuro y de vestirnos de traje, corbata, tener un auto lujosa, y que alguien nos llamara al pasar doctor, abogado, ingeniero, arquitecto o algo así que suene bonito y de prestigio pero decidimos quedarnos de Jean, camiseta, tenis y andar solo con lo del colectivo, tomando tinto en café y letras y sentándonos bajo un árbol a leer un libro, regalando poemas en vez de obsequios importados y robando flores en el jardín del lado para ponerlos como separadores de lectura en la mitad de un libro.
Desde entonces empezaríamos a trabajar en lo que sabíamos hacer, desarrollar nuestras ideas. Mi primer trabajo académico estuvo liderado por un profesor de la universidad Surcolombiana que me permitió caminar a su lado en la producción de una revista que se titula Región y Cultura, allí me interese por el manejo de los medios de comunicación impresos, conocimientos, experiencia y trabajo que me serviría tiempo después para el proyecto del periódico escolar que actualmente lidero en la institución educativa donde laboro.
Ese fue un acercamiento a lo que sería el resto de mi vida, eso es a lo que me he dedicado después de salir de la universidad hace ya cuatro años, mi primera experiencia pedagógica la tuve en un colegio de primaria orientando clases en el grado de transición la alegría de los niños, la ternura y la inocencia hicieron que me encariñara de mi trabajo, la satisfacción del deber cumplido lo sentí al final del año cuando todos los niños ya podían leer sus primeras letras, sus ojos se llenaban de brillo al contarles historias, y llegaban el lunes a narrar lo que habían hecho el fin de semana, pero este trabajo no me llenaba completamente, pues quería enseñar literatura española, hispanoamericana, universal, y transformar el pensamiento de los adolescentes, inyectarles una dosis justa de letras, sensibilidad y emociones desconocidas en mundos imaginarios con personajes increíbles. (por supuesto como era de esperarse me di cuenta con el tiempo que no era tan fácil, que a veces predomina más la rumba, el alcohol, los amigos, las modas, las drogas, las niñas lindas o los repapasitos, el celular, los videojuegos y la pasividad de un estado que se piensa núnca va ha pasar, la adolescencia) atrás quería dejar una de las mejores literaturas, la infantil y quería seguir aprendiendo más de lo poco que conocía, entonces fue allí cuando ingrese a la institución en la que actualmente laboro; el colegio Rafael Pombo, como todo colegio privado con muchas exigencias, un número de horas duplicado según los manuales de funciones y en un nivel superior que exige más responsabilidades en las pruebas Icfes, en la disciplina de los muchachos, como directora de grupo y en un proceso de acreditación del cual soy “líder de calidad”, acontecimiento que me permitió vivir muy de cerca como ven las “empresas” que conceden que institución es de calidad y cual entra a plan de contingencia según sus políticas, una educación de calidad como su mismo nombre lo dice es para ellos aquella mercancía que un cliente paga por recibir, por lo cual se le hace homenaje a aquel adagio popular que dice “El cliente siempre tiene la razón”, no una educación entendida como Fernando savater lo enuncio en uno de sus texto “el arte de enseñar a aprender es formar fábricas y no almacenes”. Que desilusión, los estudiantes unas mercancías, los padres unos clientes y un sistema de calidad poco humanista…
Que diría Platón, Kant, freire, Rousseau y otros muchos personajes de la historia que pensaron la educación desde otras perspectivas, con un sentido humanista, altruista, inteligente, pero sobre todo como un ideal de sociedad, seguramente se levantarían de sus tumbas y aborrecerían aun más los ideales economicistas, superficiales y aislados de la educación que tiene el hombre moderno.
Este motivo, más el deseo de mejorar mis prácticas académicas, y crear una experiencia significativa en mi área que sirva para todos los grados, me llevaron a pensar en una maestría que soportara aún más mis ideales pedagógicos, necesitaba reencontrarme conmigo misma, oxigenarme de una carga académica tradicional y conocer personas que tuvieran ideales educativos fundamentados en teorías para socializar y darme cuenta que no estoy sola en este proceso, que otras personas también están pensando de la misma manera y que no somos pocos los que nos encontramos en este ancho mundo donde todos nos somos indispensables.
Solo espero continuar adelante con este proceso, hacer realidad mi proyecto de experiencia significativa, llevar nuevos conocimientos a mis estudiantes, orientarlos no solo en la asignatura sino en la vida, en la sociedad, en sus ideologías, aprender con cada persona que conozco algo nuevo, con cada libro una nueva teoría, con cada trabajo a ser mejor, con cada experiencia mas sabiduría, con cada error la humildad, y con el trascurrir de los días, los meses y los años poder transformar una sociedad que necesita de todos, pero sobretodo aprender a recordar que nunca se debe dejar de soñar en que si es posible un proyecto nacional como lo propone William Ospina en la franja amarilla donde todos seamos un solo país sin discriminación de raza, sexo, ideología, creencia, estrato social, olvidar y perdonando esas diferencias que por siglos nos mantuvieron separados como seres de distintas dimensiones.
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“Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte”.
Leonardo Da Vinci

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