domingo, 12 de octubre de 2008

de mis mejores ensayos...SE LOS RECOMIENDO

ESCUELA ACTIVA

“Sin duda el propósito del estudio viene a ser en ultimo termino el de equipar al ser humano para la vida. El hombre necesita estar capacitado para resolver los problemas cotidianos que pueden presentársele, y para tomar iniciativa dentro del medio en el que le toque actuar”
Agustín Nieto Caballero
A través del tiempo se ha vislumbrado que la educación posee una importancia indiscutible en nuestra sociedad, no en vano se han creado estrategias y se han implementado modelos para alcanzar un optimo nivel educativo y un desarrollo propio para cada individuo.

La educación en Colombia ha pasado por diferentes momentos pedagógicos, de esa manera se puede evidenciar como en diferentes épocas la formación educativa a estado en manos de diferentes entes como lo son; la familia, la iglesia y la comunidad en general, grupos que marcaron la historia desde los más remotos tiempos de la colonia, cuando se implemento un modelo pedagógico influenciado por la religión católica, esta tendencia permaneció hasta finales de 1970 pero con los avances tecnológicos y científicos que debelaban del nuevo siglo se fueron dejando de lado los ideales de moral y religiosidad, dándole cabida a la oleada de violencia que se aproximaba durante el siglo XX, hechos que marcan no solo la historia educativa sino la vida política de nuestro país, los grandes rezagos dejados en la economía, y por supuesto los cinturones de miseria que engrosaron la lista de campesinos desplazados por la violencia, victimas que aun hoy en pleno siglo XXI encontramos en las esquinas de los diferentes semáforos de cualquier ciudad del país.
Estos acontecimientos cambiaron el rumbo de la moral inculcada en la educación y por el contrario se ve obligada a implementar modelos que aportaran en gran medida a la construcción de una nación y de un país que cada día lloraba más sus muertos.

Muchos de estos fueron modelos, considerados hoy como obsoletos y anticuados, poco pertinentes para las necesidades educativas del país, pero otros, por el contrario, con grandes aspiraciones para mantenerse en pie y vislumbrar a pasos agigantados una nueva tendencia basada en los principios del hombre, la naturaleza y la educación como medio de transformación; “vida, alegría y escuela se fundían en un todo en la obra y el pensamiento de una nueva pedagogía” Y precisamente fue en el gobierno de Enrique Olaya Herrera, donde nacen grandes transformaciones no sólo en el sector económico, social y político sino también en el sistema educativo con la implementación de los ideales fundamentados en la escuela activa, cuyo origen data durante los años veinte y treinta del siglo XX, Ésta se puede considerar como una estrategia educativa que involucra la formación en valores, el desarrollo de competencias y comportamientos que favorezcan la relación del hombre con la naturaleza y además que se unifique un compromiso con la solución de problemas ambientales y sociales del contexto en que se desarrolla.

Un selecto grupo de pensadores conocidos como la “generación del centenario” en el gobierno de Enrique Olaya Herrera, fueron quienes replantearon el sistema educativo de la época, liderado a su vez por Agustín Nieto Caballero, como inspector nacional en el año de 1932, nacen unas nuevas alternativas fundamentadas en la reforma educativa bajo el decreto 1482 promoviendo el pensamiento pedagógico de la escuela activa como una pedagogía científica fundamentada en la importancia del medio ambiente; su propuesta distingue elementos característicos en la educación como el paidocentrismo, (el alumno, es el centro del proceso educativo), las diferencias individuales de los alumnos (solo se asimila aquello en lo cual se logra la participación del estudiante, generado por la motivación y el interés), las instituciones educativas tienen la función de cumplir con la formación autónoma de los individuos y el proceso educativo al igual que la metodología se fundamenta en el conocimiento del niño y el desarrollo de su pensamiento desde los cuales se elaboran los contenidos, se piensan las actividades, se adecuan los procesos y se ambienta el medio escolar. Es pertinente enunciar la reflexión de Ovidio Decroly frente a este proceso educativo “Lo que más importa ser conocido por el niño, es él mismo en primer lugar” y los conocimientos que deben encabezar su proceso reposan sobre la base del “Conoce a ti mismo”

Nadie más pertinente para hablar de este proceso que uno de los principales gestores que retoma esta teoría; Agustín Nieto Caballero; quien enuncia en su principal postulado el énfasis que debe marcarse sobre la escuela: “El fin de la escuela no puede estar limitado al aprendizaje; la escuela debe preparar para la vida”. Y este era el principio que fundamentaba la labor del educando con respecto al conocimiento del medio, formándose como un ser social, con sentido de pertenencia y participación solidaria frente a los grupos que contextualizan su vida diaria; la escuela, la familia, el barrio, la naturaleza etc.; “Históricamente pertenece a los tiempos primitivos esta gran novedad de la educación en medio de la naturaleza y en activo contacto con la realidad ambiente (…) su escuela es ya la escuela de la vida, por la vida y para la vida”; en contraposición de la escuela tradicional éste fue un pensamiento pedagógico que revolucionó la educación que se venía generando, acostumbrada a la educación memorística, con castigos fuertes y sin visión a largo plazo, pero sobre todo aislada de los problemas del contexto que viven los estudiantes; “El sistema antiguo toma el cerebro del niño como materia pasiva. Su único fin es estereotipar nociones; poco importa que no se comprendan, a cambio de que aseguren el lucimiento de un examen. Enseñanza exclusivamente memorística, es una enseñanza de espumas, brillante, deslumbradora a veces, efímera siempre” .

Ahora lo que se pretendía con este nuevo sistema educativo era todo lo contrario; enseñar a pensar de tal manera que el mismo estudiante liderara su proceso con aportes significativos para el medio en el que se desarrollaba, despertar el espíritu, sintiéndose vivo, activos e importantes en su proceso; el estudio no podía padecerse, sino sentirse con alegría y entusiasmo, la inteligencia y las capacidades serian los ejes fundamentales de su proceso. Su aspiración era iluminar la mente para hacerla consciente y libre. Agustín Nieto Caballero Señalaba que “la enseñanza nueva presenta las cosas antes que las imágenes, antes que las palabras mismas, y las imágenes y las palabras antes que el libro, esto significa que inconscientemente penetra la lógica en el niño; que encuentra por si solo” . Y el método por el cual llegaría a ser realidad este sueño emancipador lo resumía de tal manera, que revolucionara el esquema tradicional que se llevaba a cabo; donde las aulas de clase, el docente y los conocimientos se habían vuelto escenarios encasillados, etiquetados y rotulados como únicos, es decir no era posible aprender bajo otras circunstancias, ni con otros métodos, ni mucho menos bajo otras experiencias, por eso Nieto Caballero postulaba: “sacar las clases de las aulas al potrero; poner a los niños a estudiar con cubos de colores; abolir bofetadas, coscorrones, gritos y encierros como medio de persuasión escolástica y ponerlos a recoger chamizas y cucarrones en la falda de Monserrate y traer profesores de Europa para que implementaran sus novedades en cuestión educativa en el colegio por él fundado”

La escuela activa nace como una posibilidad de acercamiento a las realidades físicas, naturales y materiales del entorno industrializado que se empezaba a vivir en las ciudades desarrolladas del viejo continente, sus pilares fundamentales reposan en Europa con grandes filósofos y pensadores de la historia que reconocieron por primera vez que el niño era centro activo del proceso educativo y no se resumía en un objeto pasivo del conocimiento que el maestro impartía; la escuela activa propiciaba el acercamiento al estereotipo de modelos sociales al cual serian en el futuro llamados a representar como dirigentes y profesionales aptos para transformar la sociedad.

Sus mayores representantes fueron; Rousseau, bajo la consigna de la relación del educando y/o la naturaleza, Ovidio Decroly (1871-1932), que se permitió retomar los ideales y saberes pedagógicos de los grandes intelectuales de antaño: “Coincide con Rousseau y Comenio en el amor a la naturaleza, con pestalozzi en su propósito de enseñanza intuitiva, con Herbart en la doctrina del interés, con Montessori en la autoeducación y los juegos educativos” otros grandes representantes fueron: Edouard Chaparede (1873-1940), George Kerchensteiner (1854-1932), Adolfo Ferrire (1879-1960), Jhon Dewey (1859-1952), Maria Montessori (1870-1952) y en Colombia su gran precursor, Agustín Nieto Caballero, fundador del Gimnasio Moderno en (1914), dirigente liberal, perteneciente a la burguesía intelectual de la época, quien daría con este pensamiento su primer paso a la revolución educativa que se acechaba a la modernización.

“El surgimiento de la pedagogía activa en Colombia fue como una isla en medio de un gran mar de pedagogía católica, como la estrategia de esta escuela o colegio nuevo era construir su propia pedagogía; este proceso fue lento y costoso, puesto que luchaba contra un discurso homogéneo, cerrado, dogmático e institucionalizado en practicas cotidianas de la población civil”. Muchos fueron los rechazos generados por la iglesia y en gran parte de la sociedad, acostumbrados a una pedagogía oprimida y efímera, que poco construía y que por el contrario se aislaba cada día más de lo que realmente se buscaba y se busca aun hoy con la educación; adquirir un proceso formador que enseñe para la vida, comprendiendo los hechos cotidianos y simples que se viven en el diario vivir hasta procesos complejos y abstractos que se pueden aplicar en la construcción de una nación, sin olvidar que el principio de todos los hombres reposa sobre los valores inculcados desde los primeros años en su primera escuela que es la familia y posteriormente se van reafirmando a lo largo de su vida en las diferentes instituciones educativas que fomentan el liderazgo, la participación y el compromiso con su país.

La historia de la educación se ha encargado de mostrarle al mundo entero que los cimientos de nuestra pedagogía en Colombia están enraizados sobre otras bases ya antes enunciadas como efímeras y poco pertinentes para nuestros niños y jóvenes actuales, aunque no se puede desconocer que en su momento marco la pauta como método de enseñanza para los estudiantes de esa época y que aun hoy en pleno siglo XXI quedan algunos rezagos de es tipo de educación, es importante destacar que este tipo de pedagogía funcionó bajo la represión, el miedo y los fuertes castigos implementados por docentes y padres de familia bajo la consigna de “la letra con sangre entra” fue esta contradicción y este cambio de paradigmas la que llevo a que se presentara un choque entre la escuela tradicionalista y esta nueva pedagogía activa que luchaba por ganarse los espacios como decreto expedida por la presidencia de la republica en los diferentes colegios y escuelas.

Como es natural con un fenómeno de tal magnitud, fue la iglesia quien más se opuso a esta nueva tendencia pedagógica que lucharon por derrocar los rezagos de la pedagogía tradicional que se había arraigado a todas las instituciones para no dejar libre itinerario en el pensamiento de niños y jóvenes, esto implicaría perder un dominio ideológico que había tardado siglos en mantenerse, fue por eso que la presión de la iglesia no se hizo esperar y la escuela activa debió en sus inicios continuar con la enseñanza de la religión católica, al lado de la consigna de “El buen ciudadano debe representar una fuerza que ayude a levantar el espíritu de la sociedad. Importa pues desarrollar en él la máxima capacidad física, intelectual y moral. Es indiscutible prepararlo técnicamente para hacer eficaz su rendimiento (…) formar un hombre recto y útil –fin primordial de todo intento educativo- será siempre algo más que dotar a ese ser de un determinada acervo de conocimiento. Sin una idea viril y generosa de la vida, sin disciplinas espirituales, sin voluntad organizada, no puede llegar a conquistar su más alto sentido de función de educar. Así lo entendimos nosotros desde el primer momento.

Para Agustín Nieto Caballero el papel que jugaban los docentes era igualmente significativo que el del estudiante, él estaba convencido de que el magisterio debía de reformarse también y resaltar que la misión del maestro era formar ciudadanos, que se encargaran de aportar a la sociedad y de ayudar a construirla para tal fin propuso una consigna fundamentada en “todo educador debe tener una filosofía; que significaba no que todo educador fuera un filosofo sino que, como quiera que la educación es filosofía en acción, su papel era realizar y transformar. El educador por el contrario es, forzosamente, un realizador de ideas” y para que tal fin se llevara a cabo necesariamente debía desarrollar unos métodos “activos, dinámicos, racionales, propicios al desarrollo de aptitudes innatas y al libre juego de las iniciativas individuales. Han de satisfacer el espíritu creador. Una pedagogía viva ha de inspirarlos”

Para tal fin es indiscutible manifestar la importancia de los docentes en el proceso educativo, ya que somos nosotros quienes tenemos bajo nuestra responsabilidad la mente de nuestros futuros gobernantes y profesionales y solo de la educación que se imparta podremos construir una Colombia diferente a la que estamos acostumbrados a “padecer”; con conflictos políticos, económicos y por supuesto sociales que hacen que cada día los medios de comunicación revelen escenarios de intolerancia, injusticia, pobreza, inequidad, desigualdad, y toda una serie de hechos inaceptables que van en contra de la integridad física y moral del ser humano.
No en vano Colombia pide a gritos maestros con vocación, que amen su labor como gestores de sueños, metas y proyectos, concientes de la realidad de su país y al mismo tiempo de la transformación que se debe llevar a cabo, lideres en procesos educativos y sociales, generadores de ideas que hagan realidad ese sueño de revolución educativa que se gesto en el siglo pasado con la escuela activa y que fomentes los ideales que esta proponía comenzando por la formación en valores, el libre desarrollo de la personalidad, el adiestramiento del espíritu para resolver los problemas que a diario surgen, el pensamiento libre que conduzca a la formación de un ciudadano comprometido con su lugar de origen; pues vale la pena decir que no es posible hacer un proceso de formación sin crear hábitos de estudio que perduren toda la vida y que hagan de cada hombre un ser emancipado como lo enuncio Habermas reiterativamente en la teoría critica.
“lo histórico significa sentirse hacedor de historia en este momento. Por eso se trata de orientar y ubicar la practica actual de los grupos y las personas dentro de esa historia que estamos haciendo y empezamos a hacer y de la que todavía somos mas bien victimas que actores”.
Carlos Eduardo Vasco

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